Calculadoras del seguro de mascota
1. ¿Compensa el seguro?
Escribe la prima anual, el gasto veterinario anual que esperas (una estimación tuya, por ejemplo a partir de tus facturas de otros años), el porcentaje de reembolso de la póliza y, si los tienes, la franquicia anual y el límite anual. Se calcula cuánto te reembolsaría, el coste anual con y sin seguro y el gasto a partir del cual empezaría a compensar.
2. Coste neto de una intervención con seguro
Para un gasto concreto (una operación, una hospitalización), indica su coste, la franquicia que queda a tu cargo, el copago (porcentaje que pagas del resto) y el límite que te quede disponible. Verás cuánto paga la aseguradora y cuánto pagas tú.
3. Prima total a varios años
Proyecta lo que pagarías de prima durante varios años. Indica la prima del primer año, cuántos años y el incremento anual que te hayan indicado. Si la prima cambia por tramos de edad, escribe el incremento de cada año separados por punto y coma (por ejemplo, 5; 5; 12; 12): el último se repite si faltan años.
4. Comparador de 2-3 pólizas
Copia de cada póliza (de sus condiciones, no de un anuncio) la prima anual, la franquicia, la carencia en días, el límite anual y el porcentaje de reembolso. Puedes ponerles el nombre que quieras. Si escribes además un gasto veterinario anual de ejemplo, se aplica el mismo a todas. No hay ranking ni «mejor opción»: la tabla solo ordena en columnas lo que has copiado.
Póliza A
Póliza B
Póliza C (opcional)
Cómo interpretar el resultado
- Son operaciones aritméticas con tus datos: una prima o un porcentaje mal copiados dan un resultado mal calculado. Contrasta con las condiciones particulares.
- El gasto veterinario esperado es una estimación tuya; la calculadora no lo conoce ni lo garantiza. Un seguro sirve sobre todo para el gasto grande e imprevisto, no solo para el de un año normal.
- El modelo es simplificado: resta la franquicia, aplica el porcentaje y respeta el límite. Tu póliza puede ordenar o definir esos conceptos de otra forma.
- Las carencias, exclusiones, preexistencias, edad máxima y renovación no entran en las cuentas, pero pueden decidir si te pagan: léelos.
- Si la póliza te la exige una norma (por ejemplo, para un perro potencialmente peligroso), la decisión no es solo de coste: consulta Normativa.
Quién tiene la última palabra: lo que cubre tu seguro, tu póliza; la contratación, tu mediador o aseguradora; las reclamaciones, la vía de la entidad y después la DGSFP; las dudas legales, un abogado o la administración competente; la salud de tu animal, un veterinario. Esta página es información general, no compara precios y la norma vigente prevalece. Más en Normativa.